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miércoles, 14 de julio de 2010

Las Inversiones Bursátiles: El Tercer Vehículo de Inversión

Hemos ya analizado dos vehículos de inversión: Bienes Raíces y Negocios. No debes olvidar que éstos vehículos de inversión son activos financieros, que tienen un valor en sí mismos, el cual puede incrementarse en el tiempo, aparte que pueden originar algún tipo de ingreso periódico por la posesión del mismo.

Las inversiones bursátiles son comúnmente llamadas inversiones en papeles. Consiste en adquirir “papeles” en mercados financieros, que cumplen con las cualidades de un activo, pues tienen un valor en sí mismos, pueden generarte ingresos periódicamente y además pueden generarte ingreso adicional al venderlo.

Los principales instrumentos financieros bursátiles son:
  • Bonos
  • Acciones
  • Materias Primas (Commodities)
  • Divisas
Debes tomar en cuenta que cada uno opera de diferente forma, aunque en algunas ocasiones es muy similar, cada uno está expuesto a diferentes riesgos, y cada uno puede ofrecer diferentes expectativas de rendimientos. A continuación analizo de forma general cada uno de éstos instrumentos:

Bonos
Los bonos son instrumentos de deuda que emiten los gobiernos o las empresas. El objetivo para éstas instituciones al emitir bonos es obtener liquidez, y para ello se comprometen a pagar a los inversionistas la totalidad del capital invertido más intereses, a una tasa y tiempo estipulado desde el inicio. En algunos casos pagan un “cupón”, mensual o anual, que representan los intereses ganados en dicho período, por lo que al final del período acordado lo único que la institución paga es el capital invertido. Generalmente son inversiones a mediano y largo plazo.

Existen empresas calificadoras de riesgo, por ejemplo Moody's, Standard & Poors y Duff & Phelps. Estas se encargan de calificar el riesgo que representa invertir en bonos un gobierno o una empresa. Generalmente, el gobierno de Estados Unidos es considerado como riesgo 0 de impago, y a partir de ahí están calificadas todas las demás instituciones emisoras de bonos.

Esta es quizá la única referencia que tengas, así que si algún día decides realizar inversiones en bonos, te conviene revisar antes éstas calificaciones. Es importante decir que en tu país puedes encontrar empresas de tamaño mediano, que están emitiendo bonos para adquirir liquidez, y lo más probable es que tengas poca o ningún tipo de información sobre ellas. En éste caso te convendría analizar la situación de mercado de la empresa, a través del sistema bancario, o incluso podrías asesorarte por un asesor financiero local, que sea independiente, y que te pueda dar información más precisa.

Generalmente los rendimientos de éstos bonos no son muy atractivos, y si lo son, es porque el riesgo es muy alto. Por ejemplo, muchos inversionistas buscan adquirir bonos del gobierno de Estados Unidos para diversificar su portafolio y reducir su riesgo, aunque a la larga el rendimiento de dichos bonos no cubre ni siquiera la inflación.

Acciones
En un artículo anterior mencioné que una acción es una parte del capital social de una empresa, y representa la propiedad sobre una parte de dicha empresa. Cuando inviertes en bonos, al final del plazo acordado te devuelven tu capital, te pagan los intereses (o te los pagan anualmente), y se acabó la historia. Cuando inviertes en acciones, eres dueño de una parte de la empresa (aunque la empresa tenga millones de acciones, y tu seas dueño de una sóla), y como tal recibes dividendos al final del período (si es que existen utilidades, y la empresa decide repartirlas entre los dueños).


Las acciones, al igual que los demás instrumentos que son motivo de éste artículo, se adquieren en mercados financieros, o mercados de valores. El referente en éste sentido es sin duda la Bolsa de Valores de Nueva York, (NYSE: New York Stock Exchange), donde se realizan transacciones anuales por más de 21 billones de dólares al año. En una bolsa de valores coinciden, física o virtualmente, miles de personas con intenciones de comprar o vender acciones. Los precios de las acciones son determinados por la ley de la oferta y la demanda.

Se dice comúnmente que unicamente el 10% de quienes invierten en acciones ganan dinero, y la principal razón es la falta de preparación sobre el tema. Para tener éxito en la bolsa de valores no basta con comprar acciones, esperar que incrementen su valor, y venderlas. Muchos asesores recomiendan invertir a largo plazo, aduciendo que la la NYSE ha generado en promedio del siglo XX aproximadamente el 14% de retorno. En el siguiente artículo trataré con mayor detalle el tema de Inversiones en Acciones.

Existen otros instrumentos financieros, muchas veces relacionados con las acciones, que son los fondos mutuos, o fondos comunes de inversión. No quiero entrar en detalle pues proximamente publicaré un artículo sobre éste tema, pero a manera de resumen, un fondo mutuo es un instrumento que crea alguna entidad, como por ejemplo un banco de inversión, y a través del mismo recibe el capital de muchas personas y realiza inversiones en nombre de todos.

En éstos fondos mutuos, todos los inversionistas reciben proporcionalmente las ganancias generadas por las inversiones (en las cuales no tiene ninguna injerencia) y asumen también proporcionalmente las pérdidas de las mismas. Generalmente son por plazos definidos, y no puedes retirar tu dinero antes del mismo sin ser penalizado.

Muchos de los planes de jubilación en Estados Unidos se basan en éste tipo de inversiones, y ésto explica por qué muchísimas personas en edad de retiro están teniendo que volver al mercado laboral, o están preocupados porque vivirán más tiempo que sus ahorros.

Materias Primas (Commodities):
Las inversiones en materias primas o commodities han cobrado una gran relevancia en los últimos años. Muchos inversionistas han sido atraídos por grandes expectativas de rendimientos, aunque según mi apreciación, sigue siendo un instrumento utilizado principalmente por grandes inversionistas, como bancos, bancos de inversión y grandes corporaciones.


En los mercados de futuros se transan contratos en los cuales las partes se comprometen a comprar o vender en el futuro un determinado bien, como petróleo y sus derivados, oro, café, azúcar, metales, etc. Éstos contratos establecen la cantidad, precio y fecha de vencimiento de la operación.

En resumen, éste sistema permite a las empresas protegerse de cambios bruscos en los precios de sus materias primas. Por ejemplo, una empresa constructora, que ésta negociando la construcción de una hidroeléctrica, es posible que quiera protegerse de incrementos en el precio del acero, y adquiera un contrato para comprar en el futuro una determinada cantidad de acero a un precio establecido hoy.

En éste proceso, es donde entran los inversionistas particulares, quienes están dispuestos a asumir el riesgo de la variabilidad de los precios motivados por la expectativa de retorno sobre su inversión. Como ejemplo, compras un contrato a futuro para adquirir 100 libras de café, a $1.65 la libra, dentro de 60 días. Tu expectativa es que el precio del café suba, por encima de $1.65, y entonces tu contrato también subirá de precio, por lo que podrás negociarlo y obtener así una ganancia.

El mercado de materias primas es muy vulnerable antes eventos naturales, económicos y sociales. Por ejemplo, una helada en Brasil puede disparar los precios del café por la reducción de la oferta, o el anuncio del incremento en la masa monetaria en Estados Unidos puede elevar los precios del oro porque los inversionistas buscan protección ante el riesgo de inflación, o una huelga de transportistas en Europa puede reducir los precios del petróleo, por la caída en la demanda de los derivados del mismo.

Divisas
Este instrumento ha sido muy promocionado en los últimos años, y creo que todos hemos escuchado las voces que ofrecen retornos altos, con poca inversión. Esto es porque permite el apalancamiento, cosa que puede resultar provechosa si aciertas, pero también puede resultar muy dañina si no lo haces.

El mercado de divisas, conocido como FOREX (Foreign Exchange, o Intercambio de monedas extranjeras), es aquél en el cual se realizan los intercambios. Un inversionista particular como tú, puede negociar divisas por medio de alguna empresa dedicada a éste tipo de operaciones, a través de corredores o a través de bancos. Existen empresas que por un pago relativamente bajo, te permiten realizar directamente tus inversiones de manera electrónica, reduciendo de esa forma los costos de intermediación.


El problema con las divisas es que son los gobiernos de cada país los que tienen el monopolio de la emisión de moneda, así que tu inversión, en cualquier momento, está sujeta a cualquier medida arbitraria que puedan tomar los gobernantes. Por ejemplo, si compras Pesos Argentinos, y a las autoridades monetarias argentinas se le ocurre ese día “echar a andar la maquinita”, e imprimen millones de nuevos billetes, tu inversión puede verse seriamente afectada.

Los inversionistas particulares suelen realizar inversiones por períodos muy cortos, pues una diferencia mínima en el precio puede hacer que ganes o que pierdas una buena parte de tu capital. De hecho, los precios de las divisas se expresan en 4 decimales, lo que te da la idea de que no hay variaciones pequeñas. Los precios de las divisas se expresan siempre en términos de otra, por ejemplo, Q8.0222 / US$, o 1.3272 US$ / Euro.

Es un mercado dominado por las grandes corporaciones y los grandes bancos, quienes tienen la capacidad de intercambiar miles de millones de dólares en cualquier momento. Como sea, es uno de los mercados con mayor crecimiento en los últimos años.

Conclusiones
Como se ha hecho extenso éste artículo, voy a recapitular, en términos generales para todos éstos instrumentos de inversión:
  • En general, son instrumentos muy líquidos, en los cuales comprar y vender en el instante que decidas
  • Todas las transacciones puedes realizarlas vía electrónica, desde tu casa o tu oficina
  • Todas las transacciones puedes realizarlas a través de intermediarios, que obviamente se quedarán con una comisión, ya sea que ganes, o que pierdas
  • Son mercados volátiles y sensibles a eventos económicos, sociales y naturales
  • Pueden generar grandes ganancias, y también graves pérdidas
Por último, si te interesa invertir en alguno de éstos instrumentos, mi recomendación es que te prepares, búscate un curso, cómprate un libro, o lee en Internet a expertos que lo estén haciendo exitosamente. También te recomiendo que hagas tus transacciones directamente, y no busques intermediarios, pues ellos se llevaran una parte de tu inversión, aunque al final tu inversión resulte con pérdidas, y puede ser que el intermediario tenga algún interés creado en venderte algún instrumento en específico, aunque no sea lo mejor para ti.

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